El Jazmín del Cabo, conocido científicamente como Gardenia jasminoides o simplemente gardenia, es un arbusto perenne de origen asiático sumamente valorado por sus hojas verde oscuro brillantes y sus flores blancas intensamente perfumadas. Aunque popularmente se lo llama "jazmín" por la fragancia de su floración, botánicamente no pertenece al género Jasminum.

Para mantener tu Jazmín del Cabo saludable y lleno de pimpollos, debés prestar especial atención a los siguientes factores:

- Suelo ácido (fundamental): Es una planta acidófila. Requiere un sustrato con un pH inferior a 7 (idealmente entre 4 y 5) para poder absorber los nutrientes. Podés lograrlo sumando pinocha o turba rubia a la tierra.

- Luz: Prefiere luz brillante indirecta o media sombra. Evitá la exposición directa al sol fuerte del mediodía en verano, ya que quema sus hojas.

- Riego: Debe ser regular y abundante, manteniendo el sustrato fresco pero sin encharcar. El agua de canilla suele ser muy calcárea y le quita acidez a la tierra; por eso, se recomienda regar con agua de lluvia o acidificar el agua sumando unas gotas de limón.

- Nutrición y hierro: Si notas que las hojas se vuelven amarillas con las nervaduras verdes (clorosis férrica), es señal de que le falta acidez o nutrientes. Aplicar quelato o sulfato de hierro cada 15 días durante la época de crecimiento ayudará a devolverle su verde brillante..

Las plantas ofrecidas están envasadas en macetas de cultivo de 3 litros. Se puede retirar de lunes a sábados en el vivero, en Cañuelas, o los martes, a las 15.30, en un punto de encuentro en Paternal (muy cerca de Warnes y Chorroarín). Comprá tranquilo; somos Mercado Líder con el 100% de calificaciones positivas y vivero habilitado ante el Senasa, lo que garantiza la calidad y sanidad de las plantas ofrecidas.

Jazmín del Cabo (Gardenia), muy lindos

$20.000,00
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El Jazmín del Cabo, conocido científicamente como Gardenia jasminoides o simplemente gardenia, es un arbusto perenne de origen asiático sumamente valorado por sus hojas verde oscuro brillantes y sus flores blancas intensamente perfumadas. Aunque popularmente se lo llama "jazmín" por la fragancia de su floración, botánicamente no pertenece al género Jasminum.

Para mantener tu Jazmín del Cabo saludable y lleno de pimpollos, debés prestar especial atención a los siguientes factores:

- Suelo ácido (fundamental): Es una planta acidófila. Requiere un sustrato con un pH inferior a 7 (idealmente entre 4 y 5) para poder absorber los nutrientes. Podés lograrlo sumando pinocha o turba rubia a la tierra.

- Luz: Prefiere luz brillante indirecta o media sombra. Evitá la exposición directa al sol fuerte del mediodía en verano, ya que quema sus hojas.

- Riego: Debe ser regular y abundante, manteniendo el sustrato fresco pero sin encharcar. El agua de canilla suele ser muy calcárea y le quita acidez a la tierra; por eso, se recomienda regar con agua de lluvia o acidificar el agua sumando unas gotas de limón.

- Nutrición y hierro: Si notas que las hojas se vuelven amarillas con las nervaduras verdes (clorosis férrica), es señal de que le falta acidez o nutrientes. Aplicar quelato o sulfato de hierro cada 15 días durante la época de crecimiento ayudará a devolverle su verde brillante..

Las plantas ofrecidas están envasadas en macetas de cultivo de 3 litros. Se puede retirar de lunes a sábados en el vivero, en Cañuelas, o los martes, a las 15.30, en un punto de encuentro en Paternal (muy cerca de Warnes y Chorroarín). Comprá tranquilo; somos Mercado Líder con el 100% de calificaciones positivas y vivero habilitado ante el Senasa, lo que garantiza la calidad y sanidad de las plantas ofrecidas.